Crónica Marcha LGBTIQ+: Más que un desfile multicolores, un grito de lucha y resistencia

En sintonía con el compromiso de promover el respeto por la diversidad, el Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid no solo fue el punto de referencia para la partida de la Marcha LGBTIQ+ 2025 sino que también dijo presente, a través de varias presentaciones musicales que deleitaron a los asistentes y, sobre todo, reafirmaron la necesidad de educar, desde el arte y la cultura, para procurar una sociedad incluyente, equitativa, justa, solidaria, alegre y en paz.

Y es que, si bien en el evento había personas de diversas edades, lugares de procedencia, estratos sociales, solas o en familia, con atuendos elaborados o en ropa informal… todas tenían algo en común: la confianza de que esta era una gran oportunidad para ser ellas mismas, sin lugar a juzgamientos, burlas, rechazos y, mucho menos, violencia.

Abrazos de mamá gratis

Grupo abrazos de mamá gratis

Lucía Ruiz es una abogada de 47 años que desde hace cuatro años aprovecha la Marcha para ofrecer un apapacho desinteresado a todo aquel que lo desee o necesite, hasta el punto de, según explica: “quedo con moretones en mi pechito, porque lo aprietan a uno con mucha emoción y con tanto cariño que eso hace que valga la pena”.

Una de las personas que recibió su abrazo fue Darlis, una chica que no cuenta con el apoyo de su mamá debido a su orientación sexual, por lo que esta muestra de cariño le robó una enorme sonrisa, le trasmitió energía y le reconfortó el alma. Así lo hizo también con Alexandra, una joven que confiesa que “recibir un abrazo de oso de alguien que no te juzga es un acto que lo llena a uno”.

“A esta vida llegamos fue a ser felices”

Es lo que piensa John Jairo Restrepo, quien no duda en priorizar el bienestar y la alegría de su hijo Santiago, independiente de sus elecciones en el estudio, en su orientación sexual, en lo que sea. “Me siento muy orgulloso de mi hijo, porque es un chico honesto, honorable e inteligente”, manifestó mientras, en compañía de su esposa, acompañaba al adolescente.

Marcha en familia

Aunque Santiago recuerda que cuando les reveló a sus papás su orientación sexual lo hizo con algo de miedo, la respuesta de estos fue que siempre tendría su apoyo. Y ¡cómo no!, si para su mamá, Mónica Martínez, “mi hijo es la persona más importante del mundo y lo que él elija ser, somos nosotros también”.

“No somos orgullo sin las personas con discapacidad”

Participante de la marcha

Juan Pablo Osorio O., más conocido como “Juanpis”, es un joven estudiante de Trabajo Social, creador de contenido digital y activista de la comunidad LGBTIQ+ y de personas con discapacidad. Él ve en la Marcha una oportunidad no solo para celebrar el poder mostrarse como uno mismo, sin temor a discriminaciones, sino también como una ocasión para luchar por los derechos de esta población.

Precisamente, “Juanpis” resalta una novedad histórica, pues se dispuso de un bloque con intérpretes en lenguaje de señas y con varios voluntarios preparados para interactuar con población en situación de discapacidad. “La Marcha LGBTIQ+ puede llegar a ser un poquito abrumadora y no tiende a ser tan accesible, pero en 2025 nos pusimos la bandera de la accesibilidad, porque no somos orgullo sin las personas con discapacidad”.

“Somos un mundo diverso”

Somos un mundo diverso

Por su parte, el psicólogo Jorge Urrego, quien también tiene dificultades de movilidad, resalta la importancia de este evento porque visibiliza a una población que siempre se ha tenido que esconder por el miedo de ser diferente, de no ser aceptada o censurada.

Para él, la Marcha es la posibilidad de, por un día, celebrar la vida, el amor y la diversidad; festejar la presencia de cada ser humano y sus distintas formas de sentir; “celebrar el orgullo de poder decirle al mundo: existo, yo soy así, y esta es mi manera de amar y de ser”.

Una marcha para romper tabús

En el evento se encontraban dos miembros de una comunidad indígena de Andes, los cuales se veían alegres, ya que era la primera vez que participaban y porque, según ellos, “podían mostrarse libremente como son y como se sienten bien”, pues era además la primera vez que llevaban ropa de mujer. Sin embargo, todavía no se sienten preparados para que en su familia y en su resguardo conozcan su identidad sexual, pero tienen la esperanza de que algún día puedan gozar de mayor libertad de expresión y libertad para ser felices, un sueño que se escuchó como un grito de lucha y resistencia en la Marcha LGBTIQ+ 2025 de Medellín.

Dirección de Fomento Cultural